Humanos digitales: ¿Cómo los espacios físicos y virtuales condicionan la vida cotidiana?

POR María Ximena Perez para AGENCIA DE NOTICIAS CIENTÍFICAS UNQ

La inteligencia artificial se abre paso en lo cotidiano y crea nuevos usos y apropiaciones de lo tecnológico. Una mirada desde la filosofía.

“Isabelita” se mueve anárquicamente por toda la casa juntando pelusas, pelos y migas del suelo. Llega hasta los rincones más difíciles del hogar, como esquinas y recovecos, y lo hace sin chocarse con paredes ni muebles. Gracias a una serie de sensores que controlan lo que tiene a su alrededor, tampoco se cae por las escaleras y, cuando termina su tarea, vuelve a su enchufe para cargarse y seguir limpiando la casa. “Isabelita”, como la apoda su dueña, es un robot aspiradora que se convirtió, casi, en una integrante más de la familia. Algo impensado hace apenas unos años. 

Los robots parecen cosa de películas futuristas pero lo cierto es que, en la vida cotidiana, el ser humano está rodeado de ellos. Desde el lavarropas, la heladera, el freezer y pequeños electrodomésticos, hasta modernos artilugios que invaden los hogares, como los robots aspiradores, la tecnología está presente, a través de dispositivos que crean gratificaciones instantáneas y estímulos permanentes.

Gracias a la domótica se puede controlar desde el celular cuestiones tan sencillas como encender la calefacción o subir las persianas para que entre el sol. Crédito: Innovación.

Las casas inteligentes ya constituyen una realidad: prácticamente cualquiera podría convertir su morada en un hogar a la vanguardia de la domótica y el internet de las cosas. En esa línea, la información, el conocimiento y el trabajo, cada día, siguen un patrón determinado por las máquinas y la inteligencia artificial. Pero, ¿qué consecuencias le trae al ser humano la aplicación constante de los avances tecnológicos?

“La importancia de lo tecnológico se ve cada vez más a acrecentada: ya no podemos concebir una vida separada de estas mediaciones, de nuestra necesidad de acudir a la digitalización, a los celulares y a los dispositivos, porque todo tiende a convertirse en un sistema digital, de servicios, de trámites. La digitalización continua de la vida es una primera forma inmediata del ejemplo del impacto tecnológico que modifica nuestra cotidianeidad”, señala el escritor y filósofo de la Universidad de Buenos Aires, Esteban Ierardo.

Algoritmos, consumo cultural y relaciones sociales

En diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la UNQ, Ierardo explica que dentro de ese impacto de lo digital, el espacio es de suma importancia: “La posibilidad de comunicarse de forma instantánea con una persona potencialmente en cualquier parte del mundo, a una gran distancia física, es un ejemplo de cómo la tecnología modifica nuestra relación con el espacio”, dice. Y agrega: “El espacio más importante para nosotros es el espacio digitalizado, el espacio de la comunicación digital en el cual la comunicación puede ser rápida e inmediata, a diferencia del espacio físico donde las distancias son verdaderas y son posibles obstáculos para la comunicación instantánea”. 

Según Lerardo, dado que avanza la digitalización dentro del mundo online, el acceso, por ejemplo a las noticias o al entretenimiento, está cada vez más mediado por las huellas que se dejan en el ciberespacio, mostrando ciertas preferencias. Y los algoritmos reconstruyen esas huellas para tratar de guiar, tentar o manipular a las personas para seguir consumiendo noticias, imágenes o contenidos, que vienen a confirmar un deseo ya manifestado, e inhibiendo, quizá, la posibilidad de consumir cosas distintas. “Los algoritmos son una manifestación de la inteligencia artificial que, de alguna manera, tienden a fijarnos en un deseo; son una fuerza de conservación de una forma del deseo, para que de esa forma consumamos aquello que se nos quiere proponer”. 

Hacia la hibridación del ser humano

La combinación de tecnologías, canales y contextos, y de sentimientos, emociones y lenguajes que conforman una nueva experiencia vital, hacen que la propia esencia humana ya sea híbrida. Cada vez más, las relaciones, la información, el conocimiento y el trabajo siguen un patrón determinado por las máquinas y la inteligencia artificial. Y lo que está fuera de esa realidad virtual resulta cada vez más extraño, exótico, e incluso, superfluo.

Para explicar esto, Ierardo acude al ejemplo de cómo funcionan la realidad aumentada y la realidad virtual. “Hay una forma de la construcción de la cultura digitalizada ,que es la realidad aumentada, donde puede haber un encuentro entre la realidad virtual y la realidad física, en el cual lo virtual está superpuesto sobre lo físico para darnos más información sobre la realidad de lo que estamos viendo”. Según detalla, con esta tecnología, lo virtual interactúa con lo real; sería, entonces, un ejemplo de integración entre la realidad física y lo virtual. 

Sin embargo, asegura que hay otra tendencia en la cual lo virtual tiende a sustituir la realidad: la realidad virtual. “El ejemplo extremo de eso es el de la película Matrix, donde lo virtual se pone en lugar de lo físico”, dice. Y subraya: “Esa tendencia muchas veces muestra que el estar en el mundo físico es innecesario, es una pérdida de tiempo y se va convirtiendo en algo obsoleto. Aquí hay un desequilibrio”.

Sin embargo, existe una tercera postura que advierte que lo virtual tiene que interactuar con lo físico y que no son cosas opuestas. “Siempre que lo virtual contribuya a que tengamos una relación de mayor información y conocimiento del mundo físico, puede resultar algo bueno”, concluye el especialista.

Cómo sea, la virtualidad como característica tecnológica de la comunicación contemporánea está cada vez más incorporada en la estructura social. Y, en ese sentido, debe seguir siendo un vértice de reflexión para pensar y construir los nuevos espacios físicos y virtuales que condicionan la existencia humana.

 

Fuente: Agencia de Noticias Científicas UNQ

Entre algoritmos, lentes y sensores, la Visión Artificial: ¿Qué ves cuando me ves?

POR María Ximena Perez para AGENCIA DE NOTICIAS CIENTÍFICAS UNQ

Este subcampo de la Inteligencia Artificial tiene por objetivo replicar las capacidades de la visión humana. Puede ayudar a desarrollar proyectos que aporten soluciones a la vida cotidiana.

La vertiginosa transformación digital trae avances hasta hace poco impensables en las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), un concepto amplio que engloba, también, a las herramientas y soluciones sustentadas en la Inteligencia Artificial (IA). A partir de sus bondades, la Visión Artificial o Visión por Computador, engloba todos los procesos y elementos que proporcionan ojos a una máquina. Esta tecnología se centra en el desarrollo y perfeccionamiento de técnicas que permiten a las máquinas ver, identificar y procesar imágenes, de la misma manera que lo hace la visión del ser humano, pero con la capacidad de evaluar detalles de objetos demasiado pequeños para el ojo humano e inspeccionarlos con mayor confiabilidad y menos errores. Y lo hace a una velocidad de cientos o miles de piezas por minuto.

¿Cómo funciona?

Tanto para el ser humano como para una máquina, la visión consta, principalmente, de dos fases: captar una imagen e interpretarla. El ojo de la computadora es la cámara de video, y su retina un sensor que es sensible a la intensidad luminosa. Lo que resta es interpretar las imágenes, distinguir los objetos de la escena, extraer información de ellos y resolver aspectos más particulares, según las necesidades que se desean satisfacer. Técnicamente, las máquinas intentan recuperar la información visual, manejarla e interpretar los resultados a través de algoritmos de software especiales.

Los algoritmos que se usan se basan en el reconocimiento de patrones: se entrena a las computadoras en una gran cantidad de datos visuales, estas procesan imágenes, etiquetan los objetos en ellos y encuentran referencias en esos objetos. Por ejemplo, si se envían un millón de imágenes de árboles, la computadora las analizará, identificará patrones que son similares y, al final de este proceso, creará un modelo “árbol”. Como resultado, la computadora será capaz de detectar con precisión si una imagen en particular es un árbol cada vez que se le envíe imágenes.

La visión artificial imita algunas de las funciones de los ojos y el cerebro para, a través de algoritmos y el procesamiento de imágenes, reproducir nuestras decisiones. Crédito: TECNALIA.

La Visión Artificial se basa en un conjunto de tareas diversas, combinadas para lograr aplicaciones altamente sofisticadas. Las más frecuentes son el reconocimiento de imágenes y video, que básicamente consisten en determinar los diferentes objetos que contiene una imagen. 

¿Para qué se usa?

Los usos de la Visión Artificial son numerosos y abarcan desde el campo industrial, médico, automovilístico, agropecuario hasta el de seguridad y de defensa, entre otros. Existen casos populares de uso comercial. Por ejemplo, Apple Photos y Google Photos tienen acceso a colecciones de fotos y agregan automáticamente etiquetas a las fotos y permiten navegar por una colección de fotografías más estructurada. Estas aplicaciones crean una vista curada de “los mejores momentos”. 

Los motores de búsqueda visual también usan esta tecnología, que se puso a disposición del público con la aparición de Google Images en 2001. Es capaz de recuperar imágenes que cumplen con ciertos criterios de contenido. La búsqueda de palabras clave es un caso de uso común, pero a veces se puede presentar una imagen de origen y solicitar que se encuentren imágenes similares.

Otro uso diario de esta tecnología es el reconocimiento facial: se utiliza para hacer coincidir las fotos de los rostros de las personas con sus identidades. Muchos dispositivos móviles disponibles en el mercado permiten a los usuarios desbloquear los dispositivos mostrando sus caras. Para el reconocimiento facial se utiliza una cámara frontal, los dispositivos móviles procesan esta imagen y, basándose en el análisis, pueden decir si la persona que tiene el dispositivo está autorizada en él. 

Otro ejemplo es el caso de la Realidad Aumentada: la Visión Artificial ayuda a estas aplicaciones a detectar objetos físicos, tanto superficies como objetos individuales dentro de un espacio físico determinado, en tiempo real y a utilizar esta información para colocar objetos virtuales dentro del entorno físico. 

Por el lado del automovilismo, permite a los coches dar sentido a su entorno. Un vehículo inteligente tiene unas cuántas cámaras que capturan videos desde diferentes ángulos y los envían como señal de entrada al software de Visión Artificial. El sistema procesa el video en tiempo real y detecta marcas en la carretera, o bien, objetos cercanos al auto, como peatones, otros autos y semáforos. Uno de los ejemplos más notables de las aplicaciones de esta tecnología es el piloto automático en los automóviles.

En el caso de la salud, muchos diagnósticos médicos se basan en el procesamiento de imágenes, rayos X, resonancia magnética y mamografía. Y la segmentación de las imágenes demostró su eficacia durante el análisis de las exploraciones médicas. Por ejemplo, los algoritmos de Visión Artificial pueden detectar la retinopatía diabética, la causa de ceguera de más rápido crecimiento, al procesar imágenes de la parte posterior del ojo y clasificarlas según la presencia y la gravedad de la enfermedad.

 

Fuente: Agencia de Noticias Científicas UNQ

GPT4, el chatbot más potente impulsado por inteligencia artificial

Por SINC.

El GPT-4 puede analizar imágenes y tiene una mayor capacidad de razonamiento. Según sus creadores, la actualización de ChatGPT es capaz de procesar preguntas y órdenes así como generar respuestas más largas, hasta ocho veces más que la primera versión. Los expertos señalan que no debemos dejarnos engañar por su fluidez, ya que siguen basándose en correlaciones estadísticas.

La compañía OpenAI, que adquirió fama con ChatGPT, un chatbot impulsado por inteligencia artificial (IA), ha lanzado recientemente GPT-4, una actualización más potente de su modelo anterior que puede analizar imágenes y tiene una mayor capacidad de razonamiento.

La empresa de investigación de inteligencia artificial indicó que GPT-4 “supera a ChatGPT en sus capacidades de razonamiento avanzadas”.

La nueva versión es capaz de procesar preguntas y órdenes así como generar respuestas más largas, de hasta 25.000 palabras, esto es, ocho veces más que la primera versión de ChatGPT.

La nueva herramienta GPT-4 cuenta con la capacidad de describir, analizar y entender imágenes / EFE / EPA / WU HAO

El presidente y cofundador de OpenAI, Greg Brockman, ejemplificó en un evento virtual que esta novedosa herramienta puede desde crear una página web a partir de la foto de un borrador escrito a mano de esa misma web hasta resolver preguntas complejas relacionadas con la declaración de impuestos.

“GPT no es un profesional de impuestos certificado, ni yo tampoco, por lo que siempre debe consultar con su asesor fiscal. Pero puede ser útil para comprender un contenido complejo y poder empoderarse con el fin de resolver problemas”, según explicó Brockman en una presentación.

En lo referente a los posibles errores, el directivo de la compañía recalcó que no es una herramienta perfecta, así como nadie es perfecto, graficó, para resaltar la contribución de «esta herramienta de amplificación».

Otra novedad es que GPT-4 cuenta con la capacidad de describir, analizar y entender imágenes gracias al útil informático Be My Eyes. 

Por ejemplo, Brockman preguntó a GPT-4 por qué era gracioso un dibujo de una ardilla sonriente, haciendo fotos, y el chatbot le contestó: “La imagen es graciosa porque muestra a una ardilla sosteniendo una cámara y fotografiando una nuez como si fuera un fotógrafo profesional. Es una situación graciosa porque las ardillas generalmente comen nueces y no esperamos que usen una cámara o actúen como humanos”.

Avances y limitaciones

Según Mike Wooldridge, catedrático de informática de la Universidad de Oxford y director de Investigación Fundacional sobre IA del Instituto Alan Turing, en declaraciones al SMC UK, “la mayor novedad de GPT-4 es que es multimodal: puede tratar no solo texto, sino también imágenes”. Wolldridge destaca, asimismo, «las impresionantes capacidades lingüísticas de ChatGPT, que nos abrieron los ojos a toda una serie de nuevas posibilidades: la IA generativa multimodal va a multiplicarlas”.

Por su parte, el catedrático de IA de la Universidad de Bath, Nello Cristianini, indica que la nueva herramienta “da un paso más hacia una IA más realista, explotando las correlaciones entre distintas ‘modalidades’ de datos, como imágenes y texto. Llamarlos ‘modelos lingüísticos’ ya no es apropiado, pues también son modelos de visión, como mínimo”.

Sin embargo, tal y como expresa Cristianini, “debemos recordar que los modelos lingüísticos como GPT-4 no piensan de forma similar a los humanos, y no debemos dejarnos engañar por su fluidez con el lenguaje. Siguen basándose en correlaciones estadísticas descubiertas en los datos, un atajo que les evita la necesidad de representaciones explícitas del mundo. Esto no significa que no puedan ser útiles, al contrario, seguro que lo serán”.

De otro lado, Peter Bannister, presidente ejecutivo de Sanidad de la Institution of Engineering and Technology, afirma que “GP4 incluye varias funciones nuevas, entre ellas la capacidad de generar respuestas escritas similares a las humanas a consultas que vienen en forma de imágenes, no sólo de texto, y ya está integrado en el navegador web de Microsoft”.

Sin embargo, tal como recuerda Bannister, los creadores de OpenAI advierten de que “la tecnología aún puede producir respuestas que, aunque muy convincentes, contengan errores». Y añade: “Por eso es aún más importante que se creen, a un ritmo tan sorprendente como este, mecanismos para gestionar el riesgo de desinformación, así como educar a los usuarios para garantizar que sean conscientes de las limitaciones de estas herramientas de inteligencia artificial y acerca de cómo emplearlas con eficacia”. 

El experto enfatiza en que “deberíamos insistir en que se realicen pruebas continuas con las fuentes de información existentes y validadas para garantizar que no se erosiona la precisión de nuestra base colectiva de conocimientos”.

Se anuncian nuevas funciones de IA

El nuevo modelo está disponible para el público en general a través de ChatGPT Plus, la suscripción mensual de ChatGPT de 20 dólares de OpenAI y es la herramienta que está detrás del chatbot de Microsoft, Bing, según los medios especializados.

OpenAI anunció también que se ha asociado con varias empresas, como Duolingo, Stripe y Khan Academy, para integrar GPT-4 en sus productos.

Además, y en el campo de los chatbots impulsados por IA, el gigante Google anunció un conjunto de próximas funciones generativas de inteligencia artificial para Google Docs, Gmail, Sheets y Slides. Las funciones que ofrecerán serán similares a las que brinda ChatGPT de OpenAI, pero usando otra tecnología.

Asimismo, los usuarios podrán servirse de IA para obtener resúmenes o ideas en Google Docs o generar correos electrónicos completos en Gmail, entre otras cosas.

Fuente: Science